HISTORIA
Los campos de YUNCLILLOS, cuando han sido levantados por el arado,
han dejado ver en algunos sitios restos y trazos de cimientos, de
tajes, de ladrillos, de vasijas esparcidos entre los terrones y que
hablan de antigüedad.
Hay indicios para pensar que YUNCLILLOS, antes de llamarse así
y antes de asentarse junto a arroyo de la Fuente, estuvo cerca del
río Guadarrama sobre alguno de los pequeños cerros
o elevaciones de sus orillas.
Hace más de dos mil años las aguas de los ríos
eran un medio de posibilidades para que pequeños grupos humanos
de cazadores o agricultores encontraran en ellas el alimento necesario
y porque además los pobladores se defendían mejor
si estaban situados en alto. Y esto se ha podido comprobar que ocurrió
en pueblos vecinos a éste aunque aquí en YUNCLILLOS
no se han descubierto por ahora restos de tanta antigüedad,
a no ser las tumbas socavadas que aparecieron en los cerros de la
VIRGEN y en los del BERROCAL, que se suponen algo más recientes.
A la importancia del río se suma el que por el término
de YUNCLILLOS pasa una vieja cañada que, desde Toledo y por
la raya de Olías y Bargas, entraba por la dehesa del Berrocal
para cruzar el Guadarrama cerca del Tributillo. Esta antigua vía
de ganados sube paralela a la orilla derecha del río, al
otro lado, y se la conoce como "cañada de la Calzadilla".
Llega hasta las proximidades de Carranque donde pasa a llamarse
"camino de la Calzadilla". Y es que este nombre viene
de "calzada", que es como llamaban los romanos a sus carreteras
cuando hace mil seiscientos años colonizaban estas tierras
de Toledo, por lo que no es extraño que algún día
aparezcan restos romanos en algún paraje de YUNCLILLOS, como
al parecer sucede en el sitio llamado Las Suegras.
Sí cabe pensar que un camino importante, como lugar de paso
y tránsito de mercancías, resultaba entonces beneficioso
para que a su lado se fundase un caserío o grupo de casas.
Pero los pueblos y las culturas se suceden en el tiempo; pasaron
romanos y visigodos por Toledo y su tierra y en el año 711
llegaron los musulmanes a conquistar las grandes ciudades de España.
Toledo, la capital del reino visigodo, cayó en su poder y
remontaron el Guadarrama aguas arriba (nombre que significa en árabe
"río de arena", y nunca mejor dicho) dejando guarniciones
militares en castillos construidos en las riberas como fueron los
de CANALES (junto a Recas) y el de OLMOS (junto a El Viso). Pero
de vuestro pueblo aún no sabemos si había ya nacido
cuando su alrededor, hace ya once siglos, otros pueblos andaban
sus primeros pasos históricos entre luchas de frontera entre
moros y cristianos. Los avatares de la Historia quieren que los
reyes cristianos de Castilla reconquisten el valle del Tajo a los
moros y será el rey Alfonso VI el que tomo Toledo en el año
1085 (hace 908 años o 9 siglos) y distribuya las tierras
ganadas entre los nuevos pobladores para que las posean, las defiendan,
las cultiven y las habiten. Por esto, una vez acabadas las guerras
de reconquista en la región toledana, empiezan a levantarse
nuevas aldeas en la comarca, donde viven los mozárabes (mozárabes
son llamados entonces las gentes de religión cristiana que
se quedaron a vivir con los dominadores islámicos o musulmanes).
En esta nueva situación de paz traída por los reyes
castellanos desde el siglo XI es cuando se encuentra escrito por
vez primera el nombre de vuestro pueblo. La fecha exacta: el año
1161 (calculad los años que han pasado: 832, ni más
ni menos).
Para decir verdad tres son los nombres que se utilizan a la vez
durante los siglos XII y XIII para referirse al mismo lugar: ONCLELOS,
OCLEROS y YUNCLILLOS. Pero ¿Qué significado, qué
por qué tiene este nombre, de donde viene?. Dicen los entendidos
que nombre tan antiguo es de origen arábigo y fue usado por
los mozárabes al poblar estas tierras: además, significa
o se traduce por "fuentecilla", y que lo mismo quieren
decir los nombres de Yuncos y Yuncler, pueblos bien cercanos que
también tienen o tuvieron su fuente o manantial. Así
pues, YUNCLILLOS nació junto a otros muchos lugares de origen
mozárabe como BUJARAN, BUJADAZA, MAJAZAL, MAJAZUL... Pero
también llegaron cristianos del norte que empezaron a hablar
y escribir en castellano, con lo que ya tenemos que YUNCLILLOS,
si lo imaginamos formado por unas cuantas casitas, estaba levantado
a los lados de un arroyo, el de la FUENTE, dicho ya en castellano.
Esto nos incida que sus pocos moradores junto con los de los sitios
vecinos, habían ya alcanzado una seguridad para dedicarse
fundamentalmente a la agricultura en las tierras cedidas por sus
reyes, en esta época en la que en la ciudad de Toledo convivían
moros, judíos y cristianos, las tres religiones de tolerancia.
¿Nos quedan restos materiales de esta época medieval?.
Se dice que sí, que al menos las tumbas halladas en el BERROCAL
son posibles enterramientos cristianos de aquellos primeros pobladores
históricos. Pero el tiempo transcurre y todo lo muda y en
el transcurso de tres siglos muchas de esas aldeas o caseríos
y sus campos se fueron despoblando y quedando vacíos y yermos,
convirtiéndose en ruinas y dehesas, mientras que otros pueblos
llamados ya concejos (que tenían ayuntamiento) consiguieron
crecer o al menos sobrevivir a las crisis agrícolas y a las
epidemias.
Es evidente que YUNCLILLOS siguió existiendo mientras que
se despoblaron GALLEGOS, HUENDAS, EL BERROCAL dentro de su término
o territorio. No volvemos a tener noticias de este pueblo hasta
el año 1576, en tiempos del rey Felipe II, el que construyó
El Escorial.
Y es que para investigar el pasado de YUNCLILLOS, para seguir los
pasos de su historia son pocos los documentos escritos que se han
conservado y con los que se hubiera sabido fielmente de muchos de
los aspectos cotidianos desde el siglo XVI hasta el pasado siglo
XIX. Para nosotros los historiadores estos viejos papeles son imprescindibles.
De lo que ha sobrevivido a pérdidas y destrucciones nos queda
porta del archivo de la parroquia, en el que aparecerán documentos
de tipo eclesiástico y religioso relacionado con la feligresía.
En el ayuntamiento, de todo el fondo antiguo no hay rastro y el
libro más viejo que se conserva es al parecer el de actas
de 1867, en vísperas de la Revolución Liberal de los
escribanos o notarios que despacharon en este pueblo, que abarca
desde 1541 a 1827, y que se guarda en Toledo desde 1931 en el Archivo
Histórico.
Como YUNCLILLOS no ha destacado en ningún hecho histórico
memorable no ha sido protagonista más que de su propio hacerse
siglo a siglo y generación a generación. Hoy, para
conocer su modesta historia, partimos de la Relación Topográfica
que en 1576 mandó la justicia de este pueblo a Su Majestad
el rey y en la que tenemos la primera información completa
y verdadera de YUNCLILLOS hace exactamente 417 años.
En aquel año 1576, Juan Alfonso el Viejo y Juan García
de Fuensalida, vecinos de YUNCLILLOS y "personas más
antiguas y que más noticia tienen de las cosas" de este
pueblo dijeron lo que buenamente sabían de su pequeña
patria.
Primero dicen que YUNCLILLOS no es villa sino lugar o aldea de
Toledo en la comarca de la Sagra. Es pueblo realengo, es decir,
que se debe al rey de España y que pertenece al Arzobispado
de Toledo. Que el nombre es el que conocen desde siempre y que el
pueblo "no es muy antiguo", aunque desconocen su origen
y fundación.
En aquellos años los pueblos más cercanos que señalan
son Villaluenga (al este), Villamiel y Chozas (al poniente), Bargas
y Olias (al mediodía) y Lominchar y Recas al cierzo (al norte).
Dicen que la tierra es de clima templado, llana y nada áspera,
en la que se crían plantas como almendros, olivos, retamas
y pequeños animales (liebres, conejos, perdices, sisones
y alcaravanes) y aves comunes. Escasea la leña, que sólo
se consigue en las riberas del río, fuera ya del término
incluso.
Era ya el río Guadarrama, que pasa al oeste, "río
de poco agua", con caudales en invierno pero seco en el verano,
y en cuyas orillas nacen fresnos y zarzales. De las fuentes dicen
estos antiguos yunclilleros que las hay abundantes.
La principal está en el mismo pueblo y en ella bebe la gente
y abreva el ganado en un pilar. Además manan pozos dulces
en cada casa.
Hablan de las propiedades particulares que hay en el término,
que se reparte entre monasterios de monjas y hacendados vecinos
de Toledo, quieres arriendan tierras, olivas, viñas, pastos
y labor. Mencionan la alquería y sitio de Huendas, donde
hay varias casas y palomares, y hasta una ermita titulada de San
Pedro (que hoy no existe); el cortijo de El Berrocal, el sitio de
Gallegos, con su molino de 6 ruedas, donde muelen los vecinos mediante
pago.
Solamente tres persones de YUNCLILLOS eran pequeños propietarios
de tierras. Toda la tierra se dedicaba a la labranza, cultivándose
entonces los cereales típicos (trigo, cebada, centeno, avena,
alcarceña..) y garbanzos. Era lo que se conoce como tierras
de pan llevar, y es que no había ni huertas ni regadíos
en la vega. Tampoco había en el término pasto suficiente
para criar ganado y las pocas cabezas cono bueyes, mulas y ovejas
se llevaban a invernar fuera. Pocas veces se podía pescar
con caña en el río.
De todas formas, lo que escaseaba en YUNCLILLOS, que al parecer
era bastante, se podía comprar en Toledo, a sólo tres
leguas de distancia.
¿Qué más nos cuentan Juan Alonso y Juan García
de su pueblo? Pues que YUNCLILLOS se sitúa en un lugar "bajo,
en un valle", con su arroyo que pasa por medio, siempre con
agua y sin canalizar.
Que las casas son sencillas y bajas, sin tener sobrado, con tejado
a dos aguas; construidas de barro y tapial, que a veces con yeso
de La Alameda.
El pedernal se coge en un lugar, la madera se trae del aserradero
de Toledo y la teja de Torrecilla (en el término de Calera).
Casas más pobres se cubren con paja de los rastrojos, las
de las "personas que poco pueden".
La mejor casa que había era la del regidor toledano Antolinez,
que tenía propiedades en el pueblo, y la del señor
cura D. Pedro de Barnuevo.
Se piensan que el pueblo habrá ido creciendo hasta tener
150 vecinos, que es como decir familias, unos 450 o 500 habitantes.
Todos son labradores y trabajadores lo cual no quita para que la
gente sea pobre y necesitada, pues para subsistir modestamente se
dedican a recoger pan o a criar ovejas.
Pueblo de gente llana sin que haya hidalgo o noble alguno. El socorro
a los pobres sé hacia con limosnas y el Concejo para ampararlos
había abierto un hospital con dos camas para viandantes o
pasajeros y un pósito de trigo, con 400 fanegas, para prestar
la simiente a los labradores pobres. En esto también ayudaba
la caridad de algún vecino particular.
El Ayuntamiento de esta época, en torno a 1576, nos cuentan
lo que formaba un alcalde ordinario, dos regidores (que es cono
decir dos concejales), un alcalde de Hermandad y su cuadrillero
(que es como decir un jefe de policía y su vigilante), un
alguacil, nombrados todos por el Ayuntamiento de Toledo. Pero además
a un mayordomo (o contable) y un escribano (o secretario).
El ayuntamiento tenía como propiedad municipal para su sostenimiento:
el aprovechamiento de pasto por los vecinos.- la dehesa de Tributo
al otro lado del Guadarrama (la que se llama Tributillo). -el soto
y prado en la misma ribera del río.- las eras altas para
coger el trigo y- la renta de la venta anual de la retama.
En 1576 la iglesia parroquial ya estaba dedicada a San Andrés
Apóstol, con un cura propio a su servicio. Se celebraban
entonces particularmente las fiestas de San Sebastián (abogado
de la peste, que tenía su ermita en el camino de Recas) y
San Antón, en el mes de enero; de Santa Agueda, el 5 de febrero
y de San Agustín (abogado contra la langosta) en 28 de agosto.
Es de suponer que esta antigua descripción de YUNCLILLOS
se nos hace cercana porque pertenece a un pasado reciente y reconocible
por todos. Avanzado en el Tiempo, conocemos un hecho, no lo suficientemente
explicado, que llega a transformar el estado y la condición
jurídica de YUNCLILLOS.
Nos referimos al cambio de titularidad y pertenencia de este municipio
que de ser libre o realengo pasó a ser propiedad de un señor
de la nobleza.
En el año 1642 YUNCLILLOS es comprado por el hidalgo madrileño
DON FRANCISCO BARNUEVO, quizás por algún tipo de endeudamiento
del ayuntamiento. Sabemos que este poseedor lo cedió en 1647
a DON PEDRO COLOMA que ya era Señor y propietario de Chozas
y Canales.
Así pues, YUNCLILLOS pasaba a ser villa de señorío
porque se debía a un señor noble que tenía
derechos de propiedad sobre todos los beneficios y rentas de las
actividades económicas desarrolladas en el municipio y tenia
autoridad legítima sobre las gentes del pueblo.
Sin embargo, ese señor no era dueño de las tierras,
que pertenecían, como hemos visto a otro propietarios.
Más tarde de 1680 el hijo de DON PEDRO fue nombrado por el
rey Marqués con lo que YUNCLILLOS quedaba incluido en el
Marquesado de Canales.
Este linaje de la familia Coloma recayó después en
la que fue última Marquesa, Dona María Teresa Colona,
monja bernarda de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid con
el nombre de María Teresa de Jesús.
En el testamento de 1752 donó el señorío de
YUNCLILLOS a la iglesia de Santa María, en Navarrete (La
Rioja). Esto provocó que el pueblo de Chozas reclamara su
anterior libertad y consiguiera en 1770, recuperar mediante pago
al Estado su dependencia de la administración real. Ocasión
que YUNCLILLOS no aprovechó para desvincularse del señorío,
por lo que siguió sometido y sujeto al pago de cargas y tributos
a lo que ahora era su nueva señora la iglesia riojana de
Navarrete.
Como villa de señorío se declara YUNCLILLOS en el
Catastro del Marques de Ensenada, entonces ministro de Hacienda,
realizado en 1752 para averiguar la riqueza de los pueblos de España.
Este es otro documento que nos describe como es el pueblo. Se señalan
los límites más cercanos con el despoblado de Huendas
al sur, y los de Majazul y Bujarán, y Barruelos, al otro
lado del río Guadarrama, río sobre el que se dice
que no hay fuente "aunque hace mucha falta", ya que se
hundió el que había.
El arroyo que pasa por el medio de la población se dice
que se llama de la Fuente y que por su encharcamiento se le achaca
la insalubridad del lugar y la aparición de algunas enfermedades
infecciosas que hacen malsano el sitio.
¿Cuántos habitantes tenía entonces YUNCLILLOS,
hace 240 años? Pues nada menos que 130 vecinos o lo que es
los mismo, unas 520 almas que viven en un centenar de casas que
tiene el pueblo. Pero eso que a lo largo del siglo XVIII este ha
sido el momento de mayor población, porqué si en 1712
apenas eran 272 habitantes, en 1787 sólo se alcanzaba la
cifra de 462. Conocemos también algunas de las ocupaciones
y oficios de vuestros antepasados. Entre ellos había: un
cura o eclesiástico, cirujano-barbero, un maestro de Primeras
letras, carnicero, tratante de paños, albañil, tres
herreros-carreteros, sastre, zapatero, 4 hortelanos, 10 labradores,
100 jornaleros del campo; y lo que era también una realidad,
gente desocupada y necesitada (hasta 20 pobres de solemnidad) que
vivía de las limosnas y de la caridad cristiana. La tierra
seguía siendo el principal recurso de YUNCLILLOS, volcado
hacia la agricultura. Ya hace 200 años el término
contaba con solo 3 fanegas de regadío en el Guadarrama, donde
los vecinos de Recas sacaban hortalizas, mientras que los yunclilleros
lo hacían en el arroyo de la Fuente. La mayor partes del
término seguía siendo de labrantío y con cultivos
de años y vez, sistema de explotación propio de secano.
Abundan las tierras de mediana calidad (cerca de 1230 fanegas),
menos de superior (580 fanegas) y en las de inferior calidad (780
fanegas) se siembran legumbres como garbanzos, alcarceña
y lentejas. De olivar había plantadas 10 fanegas y varios
viñedos. Con todo ello la producción agrícola
en trigo y cebada y en aceite, mosto y vino permitía a o
sumo la supervivencia económica del pueblo y procuraba alimentos
para el consumo local.
La ganadería no fue importante en YUNCLILLOS pues apenas
se crían ovejas y carneros, de los que se obtienen algunos
provechos en dinero salidos de la venta anual de productos ganaderos
(es lo que se llama en aquella época "esquilmo").
Industrias por aquel entonces, lo que hoy podríamos conocer
como artesanías, no existían al menos como ocupación
o trabajo productivos.
El pueblo seguía teniendo sus tierras en propiedad de algunos
de los principales conventos de Toledo como el de las monjas de
San Clemente, Franciscas de Santa Clara y dominicas de la Madre
de Dios; y en manos de ricos propietarios toledanos. Tal eran los
pobladores de Huendas, El Berrocal (del Conde de Cedillo), Gallegos
(del patronato de la iglesia de Navarrete).
De este modo, el ayuntamiento administra unos bienes propios destinados
a cubrir las cargas financieras y fiscales y los gastos de la comunidad.
Este patrimonio concejil era un el siglo XVIII el siguiente: a)
En edificios: la Casa Consistorial, que había sido construida
en 1732, además de la cárcel. b) En tierras: un prado
para el ganado de la vecindad, 13 fanegas de tierra parceladas,
otros pedazos en regadío y otro tomados a tributo, todos
los cuales se arriendan. c) En negocios arrendados: un mesón-taberna,
donde se despacha vino. Una carnicería para el abasto de
carnes y una tienda abacería-mercería, donde se vende
aceite, pescado, etc...
Se calculaban unos ingresos anuales de 1.000 reales, pero que sólo
servían para cubrir difícilmente los gastos que el
pueblo tenía.
Existía igualmente una casa-hospital con su capilla dedicada
a la Santísima Trinidad, fundada por un cura de la parroquia
llamado Don Juan Alonso de Moreda, para dar albergue a pobres forasteros.
Sería demolido en 1793 por lo que no se conserva aunque se
supone pudo estar en el paraje de las Tres Cruces.
Considerando que, tras la ocupación francesa de 1808 YUNCLILLOS
volvería a encontrar su modesta andadura histórica
en décadas posteriores disponemos de una pequeña reseña
de cómo era este pueblo en 1850 (hace tan sólo 143
años). A mediados del siglo pasado YUNCLULLOS contaba con
130 casas habitadas por otros tantos vecinos, lo que suponía
una población de 558 almas. De la casa el Ayuntamiento se
dice que tenía buenos trajes para el pósito y en ella
estaba la cárcel de la villa; de la iglesia parroquial de
San Andrés se dice sólo que la asiste un cura párroco.
Se señala que la enseñanza se impartía en una
escuela dotada con fondos públicos y en la que aprenden 55
niños de ambos sexos. En cuanto a otros aspectos destacados
se habla de la fuente de agua potable que hay dentro del pueblo,
en la que se surten todos los vecinos, y de la existencia de otras
seis situadas en las afueras, que son de mediana calidad. En este
terreno desigual se cultivan cereales y el clima templado con vientos
que soplan principalmente del Norte y Oeste propicia la aparición
de enfermedades comunes. A YUNCLILLOS llegaba el correo tres días
a la semana, traído por un botijero que lo recoge en Olías
del Rey. Se producen lo ya conocido: trigo, cebada, garbanzos, lentejas,
algarrobas, avena, alcarceña, verduras, algo de vino y poco
de aceite. Se cría: ganado lanar y de cerda y caza menuda.
Este siglo XIX es el siglo de las desamortizaciones. Es decir, es
entonces cuando los grandes propietarios o dueños poderosos
de tierras son obligados por el Estado a vender en subasta pública
las grandes fincas que poseen, con el fin de que puedan comprarlas
los pequeños y medianos agricultores para su explotación
moderna. Sin embargo, en YUNCLILLOS las grandes propiedades en manos,
como sabemos, de algunos conventos y hacendados toledanos pasaron
con su expropiación y renta a las manos de otros pocos no
menos poderosos compradores que volvieron a repartirse el término,
sin que la mayoría de labradores y jornaleros agrícolas
pudieran convertirse en propietarios de sus tierras. desprendiendo
poco a poco.
Aunque esta situación se iría corrigiendo conforme
pasan los años y la compraventa de tierras se generalice.
La desamortización también devolvió no sólo
tierras sino que permitió que YUNCLILLOS se desvinculara
de su pertenencia al señorío de la iglesia de Navarrete
y recobrara en este tiempo su libertad como villa y municipio autónomo
dependiente de la administración del Estado, aunque no conocemos
la fecha exacta de este hecho histórico. Para concluir podemos
decir que la economía de YUNCLILLOS se ha basado exclusivamente
en la agricultura desde hace siglos hasta prácticamente hoy
día. La actividad agrícola ha condicionado por siglos
las formas sociales y económicas de este pueblo, y en definitiva,
su historia. Así, los modos de vida, las costumbres y las
creencias, impregnadas de religiosidad popular, se incluyen dentro
de lo que se podía llamar hasta los años 40 la cultura
rural castellana, de la que hoy YUNCLILLOS como otro cualquier pueblo
de la comarca y provincia se va perdiendo.
Texto extraído de la redacción “YUNCLILLOS, UN PUEBLO CON HISTORIA”, del historiador Antonio José Díaz Fernández (Conferencia pronunciada en el salón de actos del Ayuntamiento de Yunclillos el 23 de junio de 1993).
Gracias por su amabilidad y colaboración con esta página al contribuir con toda esta información.
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